Tras la práctica de las diligencias consideradas necesarias por su señoría, y en un fundamentado Auto de 12 páginas fechado el pasado 28 de agosto, la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Arrecife ordena el archivo provisional de la causa, haciendo constar en la parte dispositiva del Auto que hasta el momento no se me había realizado notificación alguna de las diligencias previas porque nunca he sido considerado formalmente imputado en esta causa.

Ante esta resolución me cabe manifestar en primer lugar el enorme agradecimiento a tantas y tantas personas que, desde que se conoció la ya repetida denuncia, me han manifestado su apoyo y confianza y que, producido el archivo aún cuando sea provisional, han compartido conmigo su satisfacción.

Manifestar, en segundo lugar, mi enorme satisfacción porque su señoría haya considerado, tras las diligencias oportunas, que la denuncia contra mí carece de credibilidad, destacando que carece de sentido pensar que yo aceptase esa dádiva de 59.000 euros cuando simultáneamente era denunciante del intento de soborno que dio lugar a la Operación Unión, calificada por su señoría como la mayor trama de corrupción política jamás destapada en la isla de Lanzarote.

He de reconocer también el enorme enfado que produce verse sometido a una acusación falsa (una más) y tener que padecer el manejo torticero y mal intencionado que de tal situación han realizado algunos medios.

Creo firmemente en la libertad de información y nunca he soñado violentar la línea editorial de ningún medio pero creo, también, que la ética periodística y la profesionalidad han brillado por su ausencia de manera clamorosa en algunos casos .

Algunos pretendieron poner en pie de igualdad los procesamientos derivados del Caso Unión con la denuncia ahora archivada. Algunos pretendieron igualar las detenciones y los procesamientos consecuencia de más de un año de investigación y escuchas, con una denuncia en la que alguien dice que alguien le dijo que el dinero era para alguien. Por supuesto nunca me concedieron la oportunidad de dar mi versión.

Por contra, y lo agradezco públicamente, la mayoría de los medios pusieron sus micrófonos, sus cámaras, sus páginas webs no a mí disposición, sino a la de sus audiencias, que tienen todo el derecho de poder conocer y contrastar las diferentes versiones.

Me han preguntado a lo largo de estas horas si adoptaré alguna medida de carácter judicial con respecto a esta denuncia ahora archivada. No lo sé. Sé lo que me gustaría, pero depende de las posibles actuaciones que me ofrezcan mis abogados y, en todo caso, informaría de cualquier acción tras la interposición de la misma, pues siempre he odiado el aviso previo. Suena a amenaza y no es ese mi estilo.

Finalizo reiterando el enorme agradecimiento a quienes de una manera u otra me han acompañado y animado a lo largo de esta durísima etapa. Gracias de corazón.