Comentarios de tipo político

Felicidades

Hoy cumple la FCM 20 años. Se me apetece mucho cumplir con la debida felicitación y lo hago de corazón. Sin embargo, no se me apetece lo más mínimo justificar tal felicitación y entrar a valorar su trayectoria en defensa del territorio, sus aportaciones al debate público, su permanente exhibición de pensamiento crítico... no, no se me apetece entrar en un recorrido por su trayectoria porque sería una presunción por mi parte.

Desprecio a la democracia

Hoy Soria, parapetado tras el Consejo de Ministros, ha puesto el futuro de Lanzarote y Fuerteventura en manos de sus amigos de Repsol.

No. No quiero hablar (escribir) sobre los riesgos para el turismo, para el medio ambiente. No quiero hablar de cambio climático y renovables. No. Es tanta la rabia, la indignación, que siento que hoy no logro preocuparme por esos riesgos, ya me preocuparé mañana.

Hoy la sensación que me invade es la indignación, la rabia, que siento por el desprecio que, una vez más, han mostrado Soria y el Partido Popular por la democracia.

Fajardo Feo Alcalde, la hora de Alternativa y otras cuestiones

Comienzo con la felicitación de rigor al nuevo Alcalde y a los concejales y las concejalas que le acompañan en el nuevo grupo de gobierno de Arrecife.

Salvados gustosamente los requerimientos protocolarios, tengo que reconocer que lo sucedido hoy me llena de satisfacción: aunque sea con nueve meses de retraso, Arrecife se suma al pacto regional por el que siempre apostó el PSOE.

Ni respeto, ni acato

La justicia no es eso

El supremo (con minúsculas, que se lo ha ganado) puede haber dictado una sentencia ajustada a derecho, pero en ningún caso una sentencia justa. Pueden sus señorías (con minúsculas ganadas a pulso también) haber encontrado los resquicios que les permitieran dictar una sentencia que puede ser técnicamente correcta pero que resulta éticamente despreciable.

La memoria de las víctimas

El olvido de las víctimas sería su segunda muerte. Llegada la hora de la celebración, su ausencia ha de ser insoportable para sus deudos, a quienes solo les quedan los recuerdos. Por eso, recordarles se convierte para nosotros en una obligación sagrada.

Porque las víctimas no son tan solo quienes recibieron el tiro, o a quienes destrozó una bomba. Víctimas son las familias que quedaron rotas, las amistades truncadas, los vecinos conmovidos, la sociedad atemorizada.